ULTIMAS NOTICIAS

La maldición del MetLife: diez años entre el día que Messi se quiso ir y el día que se marchó para siempre

El mismo estadio de Nueva Jersey que lo vio renunciar llorando en 2016 se convirtió, una década después y bajo la simetría de su número 10, en el escenario de su despedida definitiva de la Selección.

<p><strong>Buenos Aires, 2 septiembre (NA)&nbsp;</strong>- Hay&nbsp;<strong>lugares en el mundo que se vuelven geograf&iacute;a sagrada</strong>&nbsp;y, al mismo tiempo,&nbsp;<a href="https://noticiasargentinas.com/deportes/el-video-de-despedida-de-messi_a6a959e59296ab7f1544a2a90"><strong>territorio de nuestras peores pesadillas</strong></a>. Para el hincha argentino, el&nbsp;<strong>MetLife Stadium</strong>&nbsp;no es solo cemento en Nueva Jersey; es el&nbsp;<strong>sitio exacto donde se nos cay&oacute; el alma al piso y, diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, donde se nos congel&oacute; el tiempo para siempre</strong>.</p>
<p>Existe una simetr&iacute;a tan cruel como perfecta que une los puntos con la cifra que llev&oacute; toda la vida en la espalda.&nbsp;<strong>Diez a&ntilde;os&nbsp;</strong>&mdash;una d&eacute;cada clavada&mdash; separan&nbsp;<strong>la noche en que el f&uacute;tbol argentino casi se derrumba y la tarde en que se decret&oacute; el punto final definitivo</strong>.</p>
<p>El&nbsp;<strong>26 de junio de 2016</strong>, ese mismo c&eacute;sped estadounidense fue testigo de&nbsp;<strong>la herida m&aacute;s profunda.&nbsp;</strong>Tras&nbsp;<strong>perder por penales ante Chile en la final de la Copa Am&eacute;rica Centenario</strong>&nbsp;y fallar su remate, un&nbsp;<a href="https://noticiasargentinas.com/deportes/messi-anuncio-su-retiro-de-la-seleccion-argentina_a6a9597d3296ab7f15448efd7"><strong>Messi&nbsp;</strong></a><strong>desahuciado</strong>&nbsp;pronunci&oacute; una&nbsp;<strong>frase que paraliz&oacute; a un pa&iacute;s</strong>&nbsp;entero:&nbsp;<em>"<strong>Se termin&oacute; para m&iacute; la selecci&oacute;n</strong>"</em>.</p>
<p>Sentimos que&nbsp;<strong>se nos apagaba la vida&nbsp;</strong>y cre&iacute;mos que el estadio de Nueva Jersey era un sitio maldito donde&nbsp;<strong>la gloria le estaba prohibida al mejor de todos</strong>.</p>
<p>Pero&nbsp;<strong>lo que vino despu&eacute;s fue un ejercicio de fe inigualable</strong>. Lo fuimos a buscar, lo abrazamos, y&nbsp;<strong>nos ense&ntilde;&oacute; que caerse era el impulso necesario para tocar el cielo en Catar</strong>.</p>
<p>Por eso,&nbsp;<strong>que su &uacute;ltima funci&oacute;n haya sido otra vez ah&iacute;, el 19 de julio de 2026 frente a Espa&ntilde;a</strong>,&nbsp;<strong>roza la poes&iacute;a dolorosa</strong>. Aunque el gol de Ferran Torres en el tiempo extra decret&oacute; la derrota, el contexto emocional fue completamente opuesto:&nbsp;<strong>el maleficio ya se hab&iacute;a roto y la supuesta maldici&oacute;n mut&oacute; en el portal de una retirada madura</strong>, con el deber cumplido.</p>
<p>Para nosotros, los argentinos,&nbsp;<strong>Messi nunca fue solo una zurda m&aacute;gica o una estad&iacute;stica inalcanzable</strong>. Es el&nbsp;<strong>refugio al que &iacute;bamos cuando la realidad pesaba demasiado</strong>, el&nbsp;<strong>motivo por el cual millones de pibes salieron a la calle con la 10 en la espalda</strong> sin importar si era trucha u original, se sent&iacute;an invencibles.</p>
<p>En &eacute;l encontr&aacute;bamos la prueba de que&nbsp;<strong>desde cualquier lado se pod&iacute;a conquistar el universo</strong>, haci&eacute;ndonos creer en los&nbsp;<strong>milagros cotidianos</strong>.</p>
<p>Si uno repasa los n&uacute;meros fr&iacute;os, la dimensi&oacute;n de su legado abruma:&nbsp;<a href="https://noticiasargentinas.com/deportes/los-numeros-que-deja-messi-en-la-seleccion--207-partidos--125-goles-y-seis-titulos_a6a9598ec296ab7f154492d26"><strong>m&aacute;s de 800 goles oficiales</strong>&nbsp;en su carrera</a>, una colecci&oacute;n inigualable de&nbsp;<strong>8 Balones de Oro</strong>, los t&iacute;tulos de la&nbsp;<strong>Copa Am&eacute;rica 2021 y 2024</strong>, y esa estrella eterna en el&nbsp;<strong>Mundial de Catar 2022</strong>&nbsp;que devolvi&oacute; a la Argentina a la cima del planeta. Con la camiseta celeste y blanca dej&oacute; un registro imborrable de&nbsp;<strong>207 partidos y 125 goles</strong>&nbsp;que lo consagraron como el m&aacute;ximo s&iacute;mbolo de nuestra historia futbolera.</p>
<p>Hoy hay un&nbsp;<strong>silencio espeso en las calles</strong>&nbsp;y un&nbsp;<strong>v&eacute;rtigo insoportable en el aire</strong>. El hincha mira el horizonte con la&nbsp;<strong>desesperaci&oacute;n de pensar que despu&eacute;s de &eacute;l viene la nada misma</strong>, pregunt&aacute;ndose&nbsp;<strong>c&oacute;mo se habita una selecci&oacute;n sin su liderazgo silencioso</strong>.</p>
<p><strong>Nos deja hu&eacute;rfanos de su gambeta</strong>, de su pausa exacta y de esa&nbsp;<strong>seguridad inexplicable</strong>&nbsp;de saber que,&nbsp;<strong>mientras &eacute;l estuviera en la cancha, todo era posible</strong>.</p>
<p>Pero, en el fondo,&nbsp;<strong>el c&iacute;rculo perfecto se cerr&oacute; donde empez&oacute;</strong>, record&aacute;ndonos que&nbsp;<strong>nos dej&oacute; mal acostumbrados a la magia</strong>. Se march&oacute; el capit&aacute;n, el que nos cur&oacute; las tristezas y nos ense&ntilde;&oacute; a festejar abrazados en las esquinas de todo el pa&iacute;s.</p>
<p>Y&nbsp;<strong>aunque hoy duela hasta el alma aceptar que su zurda ya no vestir&aacute; m&aacute;s la camiseta de nuestra vida,</strong>&nbsp;<strong>nos queda el consuelo sagrado de haber caminado a su lado</strong>&nbsp;y saber que, gracias a &eacute;l, fuimos inmensamente felices.</p>
<p>Agencia NA</p>

Noticias Argentinas

Solicita Contacto

Mensaje *

Nombre *

Email *